Resumen del libro “Made in Japan”, de Akio Morita. El cofundador de Sony

Resumen de Made in Japan, escrito por Akio Morita, el creador de Sony. Un empresario adelantado a su tiempo que creyó en todo momento en la innovación para el desarrollo de su empresa.

Portada del libro Made in Japan con Akio Morita sonriendo.
Portada del libro Made in Japan.

Made in Japan es un libro autobiográfico escrito por Akio Morita. En él, el cofundador de Sony narra la historia de cómo creó una de las multinacionales más famosas del mundo junto a Masaru Ibuka.

Morita era un físico japonés nacido en Sagoya en el seno de una familia con una fuerte tradición de elaboración de sake.

El libro es tremendamente interesante. Primero, porque toda esta historia transcurre en el contexto de la posguerra mundial en Japón, y segundo porque la filosofía de Morita es increíblemente adelantada a su tiempo.

Morita tenía perfectamente claro lo que necesitan los consumidores. En 1960 se adelantó a su tiempo abriendo un showroom en Tokio donde estos podían tocar y jugar con los productos de Sony sin la presencia de ningún empleado que estuviese vendiéndoles nada. Un concepto similar de lo que sería posteriormente una tienda Apple, en la que tantas empresas se siguen inspirando a día de hoy.

Tejió relaciones con sus competidores (creía que debían existir relaciones cordiales y colaboración entre los actores del sector) y con políticos extranjeros. Desde un primer momento confió el futuro de Sony en la apertura de nuevos mercados. Era una persona curiosa. Obtuvo su licencia de helicóptero, pues solía hacer viajes en esta aeronave y creía que debía estar disponible si su piloto tenía algún problema.

Diversificó el negocio hasta el punto de que no solo exportaba su tecnología a otros países, sino que además importaba a su país helicópteros desde Francia, aviones, neveras y secadoras desde Estados Unidos, muebles de cocina desde Países Bajos y cortadoras y yogurteras desde Alemania. Si bien no suponía una parte importante de su negocio, lo hacía para rebatir la idea de que Japón era un país meramente exportador.

Comenzó su campaña publicando un anuncio en periódicos como el The New York Times, o el Chicago Tribune con la siguiente frase en grande: ”Sony wants to sell US products in Japan.”

Además, no solo actuaba como un mero distribuidor. En su lugar, enviaba a sus ingenieros cada cierto tiempo para ayudar a las compañías a adaptar los productos al mercado japonés, o incluso para mejorarlos.

La internacionalización de Sony en el punto de mira

El confundador de Sony creía firmemente que el futuro de la empresa pasaba por ampliar el mercado japonés. Así que desarrollaron un plan para establecerse en países clave, incluso fabricando en algunos de estos para adaptarse completamente a los mercados extranjeros. Además, estaba convencido que para ello había que conocer la idiosincracia del país, así que se mudó con toda su familia al continente americano y comenzó a vivir como uno de ellos.

Los gobernantes de un país deben ser defensores de sus propias empresas

En el libro critica bastante a los políticos japoneses, pues opina que ninguno de ellos trabaja para promover la expansión internacional de las empresas nacionales, como sí lo hacía por ejemplo Margaret Thatcher. Narra algún caso similar con la familia real británica, en la que el príncipe le anima a establecer fábricas de Sony en algunas ciudades británicas. Es muy sano que un gobierno se interese en el devenir de los negocios y que este pueda ayudar al desarrollo de su país.

Sin embargo, también era defensor de que ningún plan gubernamental tendrá éxito sin las personas y los empresarios, que al fin y al cabo son los máximos responsables de que todo prospere. Insiste mucho en este punto a lo largo del libro.

Al fin y al cabo los gobiernos, argumenta, son también accionistas de las empresas establecidas en el país, pues estos toman una gran parte de los beneficios en impuestos.

La fidelidad empresa-trabajador

En el libro, Morita comenta las enormes diferencias en cuanto a la filosofía empresarial en Japón y en Estados Unidos. Argumenta que en el país americano la rotación de empleados y los despidos es muy alta, y que de esa manera es imposible crear una fidelización de ambas partes. Alentaba a sus trabajadores a que estuviesen cómodos y felices trabajando para Sony pues, de lo contrario, sería un fracaso para ambas partes. Era un firme defensor de que el mayor aliciente para un trabajador no es el dinero, sino el sentirse parte de una familia, sentirse realizado y ser tratado con respeto. Decía que la gente trabaja mejor cuanto siente su trabajo como un reto.

Los errores y la segregación de clases en el trabajo

Tiene una frase muy famosa: “Haz lo que creas correcto. Si cometes un error, aprenderás de él. Trata simplemente de no cometer el error dos veces.” Con ella, explica que no ve razonable que se castigue severamente el error de un trabajador. Esto puede destruir el progreso del trabajador y, por otro lado, puede privar de las cosas buenas que esa persona pueda aportar a la compañía en el futuro.

Por otro lado, según él, la filosofía empresarial japonesa trata de buscar la homogeneidad en el trato de todos sus trabajadores. Y Sony trata de hacer lo mismo. Establecen el mismo uniforme para todos los rangos en las factorías y tratan que haya mucha comunicación entre estos, abriendo incluso bares y cafeterías propias donde se pudiera fomentar el espíritu de la compañía.

La innovación

Fue un defensor de la necesidad de innovar para prosperar. Sony destina una gran parte de sus ventas a investigación y desarrollo (en torno al 6% dice en el libro). Además, argumenta, si no existe competencia, la innovación se muere. En un monopolio, es el propio exceso de poder de una empresa lo que puede convertirse en el peor enemigo de ella misma. Pero esto solo se puede ver si no eres una empresa o persona cegada en los beneficios a corto plazo.

La visión cortoplacista de las empresas

Era muy crítico con la visión cortoplacista de muchas empresas. Una vez más, usaba el comparativo del país nipón con el americano, y decía que, mientras en Japón la estrategia contemplaba un periodo largo, en Estados Unidos lo único que buscaban la mayoría de directores eran los beneficios inmediatos. Esto ocurre porque no hay fidelidad ni mentalidad de pertenecer a una empresa.

La única excepción a largo plazo fue cuando el presidente Kennedy estableció el objetivo de viajar a la luna en un periodo de diez años. Para poder cumplir con este propósito, dice, mucha gente se tuvo que poner creativa, aunque no tuviera claro cuál era el camino debido a la magnitud de este.

La originalidad en la educación y en la empresa

El creador de la palabra inglesa ‘walkman’ animaba a sus trabajadores a ser originales. Y así creía que debía ser también la educación. Aunque estaba claro que debían existir unos objetivos y una estrategia clara. No puedes simplemente darle dinero a un departamento y pedirle que inventen algo. A veces, los gobiernos piensan que por el hecho de tener unos laboratorios perfectamente equipados, la innovación llegará sola. Pero no tienen en cuenta que es necesario un plan para ello.

Dentro de este punto, cree que el exceso de abogados y de legislación en algunos países es contraproducente para la innovación. Dice que mientras en Estados Unidos han estado ocupados creando abogados, Japón ha estado haciendo lo propio con sus ingenieros.

Imagen de Akio Morita con el walkman.
Akio Morita con el walkman.

La multiespecialización de los trabajadores

Para Akio, la manera más óptima y eficiente de gestionar a los trabajadores es la de ir rotándolos a lo largo de todo el proceso productivo. Y no buscando una ultra especialización en un puesto de trabajo. De esta manera sentirán que están aprendiendo cosas nuevas, y todos tendrán una visión global y no limitada de la cadena de producción en la que trabajan.

También comenta que en vez de obligar a la jubilación de los trabajadores, aprovechan su experiencia como consultores, incluso en gente de planta, que pueden dar ideas nuevas.

La permeabilidad de todos los departamentos

Debe existir una permeabilidad entre todos los departamentos. Los científicos, por ejemplo, deben participar en la toma de decisiones del departamento de ventas. De esta manera, ambas áreas se complementan y se nutren mutuamente. Por otro lado, el entrenamiento de los trabajadores recién graduados universitarios de Sony incluye el paso por las fábricas para que puedan conocer de primera mano cómo funcionan los procesos.

Otras ideas de Akio Morita

Ya seas un contable, un vendedor, o un consultor, la metodología de trabajo será siempre la misma. Tendrás que aplicarte, aprender, y hacer tu trabajo lo mejor posible.

La función principal de un gerente es la de tomar decisiones y, en el caso de una empresa industrial, la de prever la tendencia del desarrollo tecnológico. Sin embargo, la alta movilidad de los altos ejecutivos hace que esto sea una tarea complicada. Por ejemplo, siempre defendió que la “alta tecnología” seguiría siéndolo hasta que se convirtiera en un producto de consumo doméstico, por lo que nunca había que perderla de vista.

Las grandes empresas usan consultoras para evitar tener que tomar decisiones importantes o poder echarle la culpa a un informe.

Todos deben tener las mejores condiciones para trabajar. Pero esto no quiere decir que deban existir lujosas oficinas y un gasto innecesario. Al menos para Morita no era una prioridad.

Es importante que no exista miedo a proponer ideas en una organización. Los ejecutivos medios deben proponer cosas a los altos.

Es más importante tener una buena cuota de mercado y trabajar en el medio/largo plazo que tener beneficios inmediatos. Por ello defiende que Japón produzca productos de alta calidad, aunque a corto plazo no den beneficios.

Es importante la comunicación y que todos los trabajadores sepan el rumbo que tiene la empresa. Para ello, Sony organizaba convenciones anuales en las que reunía a todos sus trabajadores y estos podían aprender de sus compañeros de departamentos diferentes. También veía cuestión fundamental que los trabajadores le pusieran cara a los jefes.

Basar el salario en la posición que tienes, y no en la antigüedad, implica que siempre vas a tener novatos en ciertas posiciones y nunca vas a poder desarrollar estas áreas.

Conclusiones

Como habrás podido comprobar, Akio Morita tenía una mentalidad y una inteligencia soberbia en a lo que desarrollo y gestión de negocios se refiere. Fundó una empresa desde cero, que se convirtió en puntera en muchos productos tecnológicos. Defendió que lo importante es ser fiel a los principios y tener una estrategia a largo plazo que redunde en el beneficio de la empresa y, como tal, en los propios trabajadores. Quizás Made in Japan sea un libro que deba estar en muchas bibliotecas de empresas y ejecutivos por el mundo.

MÁS RESÚMENES

Si te ha gustado este resumen, puedes leer otros que he escrito:

“Cómo invertir en su cerebro”, de Álvaro Fernández Ibáñez.

“Drive, La sorprendente verdad sobre qué nos motiva”.

“Factfulness”, de Hans Rosling.

Autor: Mauricio Ojeda Medina

Ingeniero Industrial. Me gusta escribir de diversos temas. Interesado y apasionado de la tecnología para la mejora de la sociedad y del mundo. Me gusta moverme en la zona entre la tecnología y las ciencias sociales.

Un comentario en “Resumen del libro “Made in Japan”, de Akio Morita. El cofundador de Sony”

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